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lunes, 11 de octubre de 2010

"Bendito" éxito

Hace aproximadamente un mes, el día 9 de septiembre, publicábamos en este blog un post sobre la enorme importancia que ejercen la humildad y la motivación dentro de las empresas para triunfar. Posteriormente publicamos otro con el objetivo de motivar, centrándonos especialmente en la motivación emprendedora, la que debe guiar a los posibles empresarios para decidirse a dar el paso hacia el emprendizaje. Bien, pues hoy hablaremos de esa otra cualidad indispensable en cualquier responsable o gerente de empresa, por muy grande o muy pequeña que ésta sea: la humildad.

El éxito puede depender de diversos factores. De entre ellos, quizás, los más importantes son los factores externos positivos que nos hacen el camino más fácil, teniendo en cuenta, por supuesto, la formación y experiencia profesional con la que contamos, elementos básicos para afrontar nuestra idea de negocio. A estos factores, un valor añadido que deberíamos buscar, es la confianza y credibilidad, y esto es algo a tener muy en cuenta:

- Cuando un negocio se encuentra en época de crisis, su gerente busca desesperadamente modos de sobrevivir, que le permitan aferrarse a algún pilar, que le indiquen que su empresa puede salir adelante si él no baja la guardia. Por esta razón, el empresario en crisis mantiene los pies en la tierra y no descuida en ningún momento sus raíces, procedencia o formación, temiendo que el proyecto empresarial, por el que tanto ha luchado y el cual ha visto la luz, pueda desaparecer, muy a su pesar.

- Si una empresa funciona correctamente, como se suele decir “sin pena ni gloria”, el sentimiento de estabilidad y realismo, por lo general, suele ser más tenue. No obstante, estos empresarios no tienen razones de peso que les conduzcan a cambiar su actitud inicial, a aumentar su ego o a olvidar que una organización nace de la nada y, trágicamente, puede dejar de existir en tiempos peores.

- Ahora bien, en el supuesto caso de que una empresa se encuentre inmersa en el éxito (entendiendo por éxito tanto los reconocimientos sociales de que haya conseguido algo, como el propio auto-reconocimiento o satisfacción de haberlo logrado) las cosas cambian. Volviendo a algo que ya hemos mencionado, la confianza, una empresa nunca debe dejarse llevar por la gloria del éxito, pues ser realistas y humildes será la única forma de que la organización pueda ser creíble a los ojos del mercado, y pueda así seguir gozando de dicho éxito empresarial.

Todos somos conscientes de casos célebres en los que el éxito ha sobrepasado la capacidad humana de mantener serenos a muchos actores, cantantes, deportistas o empresarios. Por ejemplo, el caso de Maradona, cuyo éxito deportivo se vio empañado por su adicción a las drogas cuando se encontraba inmerso en una ola de triunfos, fans y fama, que lo perjudicó tanto profesional como personalmente.

Está muy claro el mal que puede suponer para una empresa, igualmente que para una persona, el hecho de dejarse llevar por el éxito, pero ¿qué hacer para que esto no ocurra? A continuación exponemos cuatro consejos básicos para no olvidar la humildad.

- Dejar de lado el “yo” para dar paso al “nosotros”. Esto quiere decir que colectivices tus triunfos, vinculándolos directamente al trabajo en equipo.

- Mantener los principios y las prioridades. Tu familia, tu honradez, tu humildad, tu alegría, tu cercanía, tu moral, etc. Serán los pilares que no deberás olvidar en ningún momento de tu trayectoria profesional.

- Sigue relacionándote con tus amigos de siempre. Seguramente ellos son quienes sean realmente sinceros contigo y quienes te recuerden tu rutina anterior al éxito.

- Sinceridad y autocrítica. Una vez alcanzan el éxito, muchos empresarios se sienten como si nada más hiciera falta, como si no necesitaran más esfuerzos para avanzar. Precisamente esta actitud será la culpable de no conseguir avanzar.

En conclusión, no se trata de esquivar el éxito, ni mucho menos, sino de aceptarlo sin dejar de visualizar la realidad, y utilizarlo siempre como motivación, provocando el aumento de nuestro esfuerzo y ganas de trabajar, acompañados de quienes siempre nos han apoyado.

jueves, 9 de septiembre de 2010

HUMILDAD Y MOTIVACIÓN, INGREDIENTES DEL ÉXITO

MOTIVACIÓN = conjunto de estímulos que mueve a las personas a realizar determinadas acciones de principio a fin.

Un ejemplo de motivación, esa parte fundamental en la vida de todo ser humano, es lo que intentamos ejemplificar hoy desde nuestro blog a través de un vídeo de Susan Boyle. También nos sirve como ejemplo de humildad, a la vez que de fortalecimiento del autoestima y la confianza en uno mismo, rasgos esenciales en la conducta de cualquier emprendedor y, en general, de cualquier persona.

Susan Boyle era una cantante y voluntaria de una iglesia católica escocesa, que se presentó con 47 años de edad como concursante en la tercera temporada del programa de televisión británico Britain’s Got Talent. Por aquel entonces, Susan era una mujer soltera desempleada y ama de casa.

Como se puede apreciar en el vídeo, las risas y burlas del público que la escuchó en un primer momento en el concurso, fueron descaradas y sin compasión, basándose en los prejuicios. La situación cambió su rumbo por completo cuando ella comenzó a cantar I dreamed a dream de Los Miserables, pues tiene una voz prodigiosa. El público se puso en pie y le dedicó a Susan una enorme ovación, reconociendo su error al prejuzgarla. Incluso los miembros del jurado se disculparon y le informaron de que, sin duda, pasaba a la siguiente fase por méritos propios.

Aunque Susan Boyle no ganó el primer premio del concurso, pues quedó en segundo lugar en la final, su paso por el programa televisivo marcó un antes y un después, además de enseñar una lección de humildad a todos los que presenciaron su paso por el programa.

El 4 de julio de 2009, Susan cantó para el presidente Barack Obama en conmemoración del día de la Independencia de los Estados Unidos. Ésta fue la segunda vez que recibía una invitación de la Casa Blanca, ya que el 10 de mayo de 2009 fue invitada a la cena que la Asociación de Corresponsales celebraba en Washington, pero declinó asistir debido a que las normas impuestas por el programa televisivo le impedían participar en eventos fuera del país. Su éxito ha sido tal que cuenta con varias ofertas a ambos lados del Atlántico, entre ellas, se encontraba la de hacer una gira por EE.UU. con la que podría obtener unos 8,9 millones de euros.